ANTECEDENTES
A principios de los años noventa, un grupo de fotógrafos pugnó por la creación de un espacio que propiciara el encuentro, la discusión y exhibición de esta expresión artística. Entonces el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) acogió esta idea y se dio a la tarea de crear el Centro de la Imagen (CI), como una respuesta a las necesidades de difusión, investigación y promoción de la fotografía, disciplina a la que a finales de los ochenta aún no se le había brindado en nuestro país el reconocimiento y el apoyo que merecía.

El segundo antecedente institucional directo del CI es el Consejo Mexicano de Fotografía, una asociación civil formada en 1977. Ambas instancias hoy desaparecidas, en su momento, cubrieron las funciones que hoy desempeña la institución, y propiciaron también el origen de las colecciones que hoy resguarda, así como de los programas que desarrolla.


CONFORMACIÓN
La apertura del CI tuvo lugar el 4 de mayo de 1994. Desde entonces ha sido un espacio dedicado a la exhibición, la preservación, la investigación, la formación, el análisis y la divulgación de la fotografía y la imagen entre diversos públicos. Su actividad se ha desplegado con base en un modelo interdisciplinario que abarca los siguientes programas: exhibiciones, acervo, publicaciones y educación, así como tres proyectos especiales de relevancia nacional: la Bienal de Fotografía, Foto México —antes Fotoseptiembre— y el Encuentro Nacional de Investigación sobre Fotografía (ENIF).

Los cuatro programas y los proyectos especiales articulan un sistema que concibe a la fotografía como un campo cultural abierto, vinculado específicamente al arte, la comunicación, la tecnología y la historia, así como al cine y el video.








EL EDIFICIO






El inmueble destinado como sede del Centro de la Imagen se encuentra ubicado en la Plaza de la Ciudadela, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. El espacio, que actualmente comparte con la Biblioteca de México José Vasconcelos, forma parte de un conjunto arquitectónico construido a principios del siglo XVIII para albergar la Real Fábrica de Tabaco de la Nueva España, la primera en su género. El edificio fue rebautizado por los habitantes de la ciudad como "La Ciudadela" debido a su carácter austero casi militar. Sin embargo, su funcionamiento como la primera factoría de tabaco duró muy poco, pues con el inicio de la guerra de Independencia de nuestro país, este edificio fue utilizado como cuartel militar y como cárcel debido a que su posición geográfica facilitaba el acceso a la Ciudad de México.

En 1913 este espacio dio testimonio de las ejecuciones cometidas durante el periodo de la Decena Trágica. Durante años el edificio tuvo diversos usos: hospicio para pobres, depósito de armas, Fábrica Nacional de Cartuchos, hasta llegar a la década de los cuarenta, cuando el inmueble se convirtió en la Biblioteca de México. En 1964, una parte del edificio estuvo destinada a la Escuela de Diseño y Artesanías del Instituto Nacional de Bellas Artes hasta 1988, y finalmente, en 1994, se estableció el Centro de la Imagen.

El edificio que ahora ocupa el CI fue acondicionado por el arquitecto Isaac Broid y reinaugurado a finales de 2015. Broid propuso armonizar algunos elementos contemporáneos con los de la antigua estructura. Su exterior, sumamente sobrio, presenta escasa ornamentación, únicamente compuesta por algunas molduras y frisos de cantera gris en contraste con el tono rojizo del tepetate.